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Manual de emboscadas

Contenido

Introducción

En este texto se describen las bases para la planificación y ejecución de emboscadas por grupos de infantería del tamaño de un pelotón.

Básicamente puede definirse a las emboscadas como acciones militares puntuales en las que una fuerza se desplaza sin ser detectada hasta una posición favorable y ataca por sorpresa a otra fuerza enemiga que entra dentro de su zona mortal, abandonando la zona luego de la emboscada.

De esta definición se deduce que cualquier emboscada se compone de tres fases:

  1. Despliegue: Consiste en el desplazamiento de la fuerza que montará la emboscada desde territorio seguro hasta la zona escogida para el ataque.

    Este desplazamiento debe hacerse siempre sin ser detectados por fuerzas hostiles, ya que el éxito de la emboscada radica en mantener el factor sorpresa hasta el momento mismo del ataque. Los medios de inserción y despliegue dependen de factores tales como el terreno, la cercanía de fuerzas propias, aliadas o enemigas y los medios disponibles para el transporte.

    El tiempo suele ser un factor crucial ya que las emboscadas se preparan para atacar tropas enemigas en movimiento, por lo tanto hay que hacer siempre un balance entre velocidad de movimiento y capacidad de permanecer indetectados. Hay medios de inserción que garantizan velocidad, pero si no pueden garantizar también el factor sorpresa deben ser descartados.

    Si se sospecha que el enemigo tiene conocimiento de la presencia de la fuerza de emboscada la operación debe abortarse ya que es impensable que pueda montarse una emboscada mientras fuerzas enemigas rastrillan la zona.

  2. Ejecución: Esta fase comienza cuando acaba el despliegue o inserción y consiste en distribuir al personal en sus puestos, desplegar los medios auxiliares (explosivos, minas, obstáculos, señuelos, etc.), delimitar la "zona mortal", aguardar a que el enemigo se encuentre en la posición adecuada y, finalmente, iniciar el ataque.

    Existen tres tipos de distribución estándar para el personal de emboscada que se explican más adelante así como la utilización de medios auxiliares, esa distribución delimitará la "zona mortal".

    Hay que tener en cuenta que dicha zona es donde se concentrará el grueso del poder de fuego del pelotón y, por lo tanto, es una zona en la que no debe existir personal aliado durante la emboscada.

  3. Repliegue: Se trata de la retirada de la fuerza de emboscada hasta una zona segura, un punto de reunión intermedio o un punto de extracción, lejos de la acción de un contraataque enemigo.

    En esta etapa el permanecer indetectado no es una prioridad, aunque puede representar una ventaja si se logra.

    El tiempo es el factor clave a tomar en cuenta durante esta etapa, ya que si el pelotón de emboscada abandona rápidamente la zona del ataque podrá evitar enfrentamientos con refuerzos enemigos o “supervivientes” de la emboscada.

Todas las emboscadas cuentan con esas tres fases que deben ser planificadas en conjunto antes de que el pelotón entre en acción.

Según el espacio geográfico en que se desarrollará la emboscada y la cercanía de tropas aliadas, propias o enemigas se pueden distinguir dos grandes grupos en los que variarán los conceptos a manejar para las tres fases anteriormente citadas.

Emboscadas Defensivas

Son las que se realizan en territorio controlado por fuerzas propias o aliadas, lejos de los refuerzos enemigos o cuando la posibilidad de respuesta enemiga está limitada.

Los objetivos de este tipo de emboscadas suelen ser:

En una emboscada defensiva las fases de despliegue y repliegue suelen ser relativamente fáciles, mientras que la etapa de ejecución será bastante más dura y compleja ya que se emboscará a una fuerza de ataque preparada para ingresar en territorio hostil.

Es de esperarse que esa fuerza enemiga esté preparada para trabar combate en forma inmediata, eso significa que su infantería puede ir andando a pie detrás de sus vehículos y sus tripulaciones andarán a cubierto.

Una emboscada defensiva suele acabar con la eliminación total de la fuerza invasora, si hiciera falta se podría perseguir a los supervivientes hasta las últimas consecuencias mientras se mantenga el control del terreno.

Una posibilidad para evitar que los "supervivientes" de la emboscada puedan escapar es destacar un binomio “tapón” que se mantendrá alejado de la fuerza principal de emboscada (aunque en contacto visual con esta) vigilando la retaguardia del enemigo cuando éste ingrese en la “zona mortal”.

Este binomio tapón estará conformado por el TE del pelotón y un fusilero que se mantendrán a la distancia adecuada para que el TE pueda sacar partido a las características de su réplica, además este binomio puede dar aviso de la cercanía y composición de la fuerza enemiga antes de que entre a la “zona mortal”.

Emboscadas Ofensivas

Son las que se realizan dentro del territorio controlado por el enemigo y lejos de otras fuerzas propias o aliadas.

Las etapas de despliegue y repliegue deben ser cuidadosamente planificadas justamente al contrario que en las emboscadas defensivas.

Los objetivos de este tipo de emboscadas suelen ser:

Las fuerzas enemigas que entran a la "zona mortal" durante una emboscada ofensiva suelen estar relativamente desprevenidas.

A pesar de que capturar suministros es más fácil en una emboscada ofensiva que en una defensiva, debe considerarse que sin una fuerza aliada (o información veraz) que asegure una ruta de escape hasta un punto seguro, la misión estará condenada al fracaso.

La parte más delicada suele ser el repliegue que debe hacerse velozmente para garantizar la supervivencia del pelotón de ataque.

Las emboscadas ofensivas se inscriben en las tácticas de "Hit & Run". Una emboscada en la que todo el equipo atacante resulta eliminado no puede considerarse un éxito.

A fin de facilitar el repliegue se deben marcar puntos de reunión intermedios y difundirlos entre todos los miembros del pelotón antes de entrar en acción, de esa forma se procedería con rapidez si fuera necesario dividir el pelotón para evadir refuerzos enemigos que lleguen al área de ejecución.

Una emboscada ofensiva puede acabar antes de la eliminación total de las fuerzas enemigas que se encuentren dentro de la “zona mortal”. El líder de pelotón debe considerar ordenar el repliegue tan pronto como se cumplan los objetivos de la emboscada, aún cuando queden supervivientes. De esa forma ganará preciosos segundos que serán decisivos en la etapa de repliegue.

La utilización de un binomio “tapón” solo es aconsejable si se emplea para cubrir la retirada del grueso del pelotón, ya que separar ese binomio con el mismo fin que en una emboscada defensiva lo dejaría lejos de sus camaradas y de las rutas de repliegue, en alto riesgo de encontrarse con los refuerzos enviados por el enemigo hacia la zona de la emboscada.

Reglas de Comportamiento Generales

Estas reglas son de aplicación en todos los tipos de emboscadas y en cualquier tipo de distribución de personal durante la fase de ejecución.

Las formaciones para emboscadas

Estos esquemas son "jugadas de manual", será muy difícil encontrar una situación en la que se pueda aplicar exactamente el esquema que se muestra aquí.

Emboscada en Línea: Esta formación es muy simple y aún así brinda buenos resultados. Es fácil y rápida de tender ya que es similar a una "Línea de Tiradores". Se debe utilizar cuando se espera que la formación enemiga a emboscar sea una columna. Los tiradores pueden estar al mismo nivel que el camino o ligeramente elevados con respecto a este. Los ametralladores quedan en cada extremo de la formación para que sea más fácil "enfilar" los objetivos.

Emboscada en "L": La formación en "L" permite que los ametralladores disparen en paralelo a la línea de avance del enemigo y eso hace que esta formación sea especialmente eficaz contra vehículos de transporte y grupos de infantería a pie.

Emboscada en "V": Indicada para atacar enemigos en movimiento que no necesariamente avanzan en columna. Hay que tener mucho cuidado con el fuego cruzado entre los soldados de ambos brazos de la "V", para eso hay que asegurarse de que los miembros del pelotón están apostados por encima de los objetivos.

Núcleos urbanos


Los pueblos y ciudades tienen un grave problema para ser empleados como escenario de emboscadas porque es imposible controlar todos los sitios en los que puede cubrirse el enemigo una vez que empieza el tiroteo, a menos de que se dispusiera de una fuerza suficientemente numerosa como para cubrir todas las posibles rutas de escape.

Si no se cubren esas rutas, antes o después, algún enemigo tendrá posibilidad de salir de la zona mortal y aparecerá por el sitio menos vigilado a dar por saco a los atacantes.

No se recomienda la instalación de una emboscada en un pueblo cuando se cuenta con poco personal, se requiere de, al menos, un binomio que cubra cada posible salida de la “zona mortal”.

Un problema recurrente en este tipo de emboscadas es el fuego cruzado, para evitarlo hay que pensar cuidadosamente la posición de cada binomio.

Hay situaciones puntuales donde una emboscada puede realizarse sin que se aseguren todas las rutas de escape por ejemplo para casos de eliminación puntual de un objetivo, pero no para la eliminación total de una fuerza enemiga.